No es necesario esperar a que exista un conflicto para solicitar asesoramiento. De hecho, las decisiones más valiosas suelen tomarse antes de que aparezca el problema.
Una operación relevante, una negociación contractual, un desacuerdo entre socios, una decisión del órgano de administración o una situación que pueda comprometer los intereses de la compañía merecen ser analizados antes de asumir consecuencias difíciles de revertir.
En SOFO-LTC intervenimos cuando la empresa necesita entender el riesgo, tomar una decisión con información suficiente y proteger su posición. El objetivo no es añadir complejidad a la gestión, sino evitar que una decisión empresarial termine generando un problema jurídico evitable.
Si existe una decisión importante sobre la mesa, el mejor momento para analizarla es antes de tomarla.